martes, julio 13, 2010

NO ME QUIERES

No me quieres porque estoy herida.
No me quieres porque no te fías.

Y sospechas que quizá algún día
podría revolverme como una alimaña, negarte un beso, arañarte la cara, acostarme con tu mejor amigo o decir que ya no te siento.

Pero por más que te jure que eso nunca pasaría,
no me crees,
y no me quieres porque estoy herida.

En vez de lamer y celebrar mis cicatrices, evitas acercarte a ellas, porque te recuerdan que soy frágil pero también muy fuerte. No puedes medirte conmigo, eres demasiado cobarde, y te puede el miedo.
Soy para ti lo vergonzoso, lo complicado, lo peligroso, lo que requiere explicaciones ante la gente. Soy para ti lo intenso, lo abismal, lo seductor, lo inabarcable, pero también lo cierto.
Y tú quieres una muñeca nueva, de mecanismo predecible, sonrisa congelada y mirada hueca y limpia. Siempre como recién peinada. Fácil, bonita, transparente, inocua, insípida, para beberla con pajita. Alguien que te diga lo que quieres oír a cada momento y nunca te haga sentir como un imbécil. Eso es.

No me quieres porque no confías…
Y por más que yo te diga,
que soy tan tuya como lo soy mía,
que no hay resquicio de duda, aunque esté dolida, (y tú me dueles)
no me quieres porque no me quieres.

Y estoy herida.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

No me extraña que avance tanto el gusto por los robots por encima de la doll-girl -por esas mismas razones que expones tú- Uno de esos robots que tocan el violín, nos complacen sexualmente y eventualmente pueden llegar a servirte de espías... y nunca te hacen sentir imbécil. Yo me lo estoy planteando

Sra. Berberecha dijo...

De pequeña pintaba cicatrices a las muñecas, las encontraba más favorecidas.

King Of Medicine dijo...

me gusto leer tu entrada u.u es tan u.u...


Un gusto concoer tu blog.