lunes, noviembre 17, 2008

MUÑECAS RUSAS

Cuando era pequeña, mi padre me cogía de las manos y me hacía volar dando vueltas sobre sí mismo. Si ahora hiciera eso, seguramente se partiría el espinazo y yo me rompería los dientes contra el suelo.
Resulta descorazonador ver como los padres se hacen mayores y envejecen poco a poco, contemplar como van acumulando día a día pequeños achaques.

-Mi padre es el más fuerte del mundo!
-Mi madre es la más guapa del mundo! ....gritamos en el colegio a quien nos quiera escuchar.

Ahora es cuando entiendes por qué la gente tiene hijos, porque cuando todo a tu alrededor se marchita necesitas ver crecer algo más que las flores en las macetas.Recuerdo estar sentada con mi madre y mi abuela frente al televisor, una al lado de la otra. Mi abuela, grande y de carnes abundantes, mi madre, algo más delgada, y luego yo. Parecíamos matriuskas, esas muñecas rusas que van las unas dentro de las otras...hasta el infinito. Mi abuela parió a mi madre, mi madre me parió a mí, y yo ahora soy la última en la cadena de las matruiskas, la responsable de perpetuar nuestra línea de ADN mitocondrial, ese que sólamente pasa de madres a hijas. Dicen que todas descendemos de siete hijas de Eva, de siete madres:
http://www.revistafusion.com/2007/febrero/report161-2.htm
En cualquier caso, aunque se tratara de una teoría absurda como cualquier otra, pensar que cada una de nosotras es una pequeña matriuska en una cadena de miles y miles de matriuskas resulta mágico.

Cada día se rompen cientos y cientos de esas cadenas, en el momento en que una mujer muere sin haber traído una niña al mundo o bien sólo lo riega con varones.Mi abuela materna, la mayor de las matriuskas, murió hace poco. Al contrario que muchas de las mujeres de su tiempo, estudió una carrera, Farmacia, siguiendo una larga tradición familiar de profesionales entregados a la medicina (y al ejército, pues su padre, su abuelo y varios de sus tíos eran médicos militares), y se casó al poco tiempo con un médico, 14 años mayor que ella.
Mi abuelo tenía los ojos azules, y , en cierta forma, me alegro de no haberlos heredado. Los ojos en tonos azules, grises y violetas, son bonitos, pero me resultan fríos. Puedes perderte en una mirada así, sobre todo si te asusta el mar, si sientes vértigo ante la visión del cielo. Son inabarcables.En cambio, los ojos en tonos marrones y dorados son cálidos, seguros, como la tierra que pisamos y donde vamos a ser enterrados, a veces pardos y amarillentos, salpicados de motas verdes como la hierba fresca.
Los primeros fascinan, incitan a perderse, a evadirse, los segundos invitan a quedarse.
En el hospital, mantuvieron a mi abuela con vida durante unas innecesarias horas, enganchada a una máquina que la obligaba a respirar. Como una muñeca, se inflaba y desinflaba al ritmo de aquel aparato infernal. Me recordó a aquel día en que intentamos hinchar una colchoneta vieja y agujereada para bajar a jugar la playa. Soplábamos por turnos hasta desfallecer, y una vez creíamos haberla tensado, volvía a ponerse mustia y blanda poquito a poquito...
Así fue como tiramos la colchoneta pinchada que tantas alegrías nos dio a la basura. Con tristeza. Y así fue como enterramos a mi abuelita, con mayor tristeza aún, porque a una abuela no se la puede reemplazar con otra nueva. Ahora soy la penúltima matriuska.. en realidad la última, y cuando tenga que abrirme en dos entre terribles dolores, sangre y virutas de madera, espero que haya merecido la pena.

6 comentarios:

Hotxe dijo...

Siento lo de tu abuela.

Estos días estoy viendo muchos posts melancólicos, será eso del otoño?

Interesante teoría del Dr. Sykes; no la conocía... bueno, ni al Dr. Sykes :P

Desafecto dijo...

Interesante teoría.

Y, .. transmitir algo que no puedes cambiar.. ¿para qué?

A mí me resulta menos descorazonador no tener ninguna misión en la vida, que tener una tan peregrina.

Al final va a ser cierta la concepción de la mujer en tantas culturas como mero contenedor.

¿Se ha profundizado más en ello? ¿Se sabe si las que más contribuyen al spam tipo "no rompas la cadena" son mujeres?

:D

ana elena pena dijo...

No creo que esa sea la "única misión" en la vida. Sólo si haces una lectura superficial.
Si consideras que tu madre es un mero recipiente, quizá estés en lo cierto. Muchas mujeres lo son. Sólo viven para concebir y criar.
Gracias a ello estás tú aquí.

A mí me interesan otras cosas mucho más que criar y parir, pero allá cada uno. Es duro y sacrificado ser madre y la naturaleza no me llama.

Desafecto dijo...

Mi mamá es como insinúas, un recipiente vacío. Pero antes de su enfermedad, era una persona llena de inquietudes, dos carreras, y una vida plena en aventuras y experiencias.

Una de las cosas que saqué de ella, es esta manía de tomar por superficiales cosas que en realidad tienen un hondo calado.

ana elena pena dijo...

oigh! touché!
Me has roto en dos, ahora no se como recoger mis (nuestras) virutillas.
Te mando un beso y un tigretón!

Unknown dijo...

Me mataste abriste un dolor q no había abierto y muertes que quería olvidsr. Pero gracias, ya que necesitaba llorar para limpiar. Besos...