viernes, septiembre 23, 2011

ABUSO


Nunca sabes con total certeza si lo has superado definitivamente...
A veces te lo preguntas mientras untas la mantequilla sobre las tostadas del desayuno.

O cuando tienes sobre ti un cuerpo sudoroso y tú permaneces inerte.

Te asalta la duda cuando despiertas en mitad de la noche con sabor a sangre en la boca.

Ojalá esos bombardeos se conviertan un día en fuegos artificiales.
!No quema! ¡No duele! ¡Puedo abrir los ojos!

¡MIRAME, ESTOY DE PIE Y NO TENGO MIEDO!

Pero no, nunca sabes con total certeza si lo has superado. 

Es imposible calcular el alcance del daño. No estás segura de cuantas capas de piel han sido ya abrasadas.

Te gustaría quitártelas una a una y cambiarlas por otras nuevas...como hacen las serpientes.
Pero sabes que mudar la piel y alejar las cicatrices supone renunciar a algo tuyo.

Te voy a contar un cuento...
Es la historia de una niña que se crió con lobos. Un día se hizo mayor y conoció a un príncipe. Pero éste, en vez de darle un beso, le insertó un palo en la vagina y la dejó desangrándose en mitad del bosque, creyéndola muerta.

Pero la niña no murió, cogió el palo, lo talló y lo convirtió en escoba. Se volvió bruja y aprendió a volar.



Ana Elena Pena ("Hago pompas con saliva". Editorial Melusina 2011