
(Texto extraído de "La inmortalidad", de Milan Kundera)
"Dicen que la astrología nos hace fatalistas (no te librarás de tu destino!), pero a mi juicio, la astrología (como metáfora de la vida), nos dice algo más sutil : ¡no te librarás de tu tema vital!. De ello se desprende, por ejemplo, que es una pura ilusión pretender empezar en medio de la vida una "nueva vida" que no se parezca a la anterior, empezar, como suele decirse, desde cero.
Tu vida estará siempre construida del mismo material, de los mismos ladrillos, de los mismos problemas, y lo que en un primer momento te parece una "nueva vida" resultará muy pronto ser una simple variación de la anterior.
El horóscopo se parece a un reloj y el reloj es una escuela de finitud: en cuanto una manecilla describe un círculo y regresa al punto que partió, se cierra una fase. En el cuadrante del horóscopo giran 9 manecillas a diversas velocidades y a cada momento una fase se cierra y otra comienza. Cuando la persona es joven, no es capaz de percibir el tiempo como círculo, sino como camino que conduce directamente hacia delante, hacia paisajes permantentemente cambiantes, todavía no intuye que su vida sólo contiene un tema, lo comprende en el momento en que su vida comienza a componer sus primeras variaciones...
Rubens tenía catorce años cuando lo detuvo por la calle una niña que tendría la mitad de su edad y le preguntó: "por favor, señor, ¿puede decirme la hora?". Era la primera vez que una desconocida le trataba de usted y le decía "señor".
Le embargó la felicidad y le pareció que ante él se abría una nueva etapa de su vida. Luego se olvidó de aquel episodio y no volvió a recordarlo hasta que una guapa señora le dijera: "¿Cuando usted era joven también pensaba que...?"
Era la primera vez que alguien se refería a su juventud como algo pasado. En aquel momento se le presentó la imagen de la niña olvidada que una vez le había preguntado la hora y comprendió que aquellas dos figuras femeninas estaban relacionadas entre sí.
Eran dos figuras carentes en sí mismas de significado, encontradas por casualidad, y sin embargo cuando las relacionaba aparecían como dos acontecimientos significativos en el cuadrante de su vida."
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Y aunque tú no lo sepas...





































