
Estos fueron los únicos muslos masculinos que pude palpar durante mi estancia en Donosti, por lo que me agarré a ellos con la avaricia de quien no ha catado varón en varios días.
Antes de relatar el tremendo suceso de la noche del sábado, quiero
agradecer a las chicas del Feministaldia su absoluta entrega, amabilidad y grata compañía ("hurra hurra hurra, los niños a la basura....:-D) Como iba diciendo....
Tras acabar el festival, unas chicas muy majas nos recomendaron un bar llamado
KOMPLOT, que estaba al lado de nuestra pensión, por lo que Iris (mycookingfilms), María (Girlswholikeporno) y yo decidimos tomar una última cerveza. Pero aquello era un infierno de testosterona y chunda-chunda... y mira que a mí me gustan los hombretones del norte, pero aquello parecía un antro de eslabones perdidos entre el hombre y el simio.
De repente apareció una chinita muy maja, con antenitas y todo tipo de artilugios que brillaban en la oscuridad, y como soy como una urraca, que me atrae todo lo que brilla (glitter: all that shine, como la Mariah Carey), pues le compré un anillo luminoso de
TRES-COLORES-TRES, que parpadeaba en la oscuridad como un semáforo del
amorrr.
Iba yo tan chocha con mi nueva sortija, cuando de repente, una señora obesa en el ocaso de su juventud y raciocinio, se abalanzó sobre mí y me retorció los dedos para apropiarse de la joya de pacotilla....
Intenté zafarme de ella y convencerla de que me la devolviera, pero masculló algo ininteligible en euskera que, por el tono y los gestos, interpreté claramente como una
AMENAZA.
Pues nada, que como la muchacha parecía algo perturbada en sus facultades mentales, y peligrosa, lo dejamos correr y nos fuimos a otra esquina....
Pero la ira me reconcomía por dentro, y regresé a la barra para ver qué hacía la gorda negatifa ladrona...
Cuál fue mi sorpresa al encontrármela apoyada en la barra, sola, mirando el anillo como un Gollum avaricioso, cegada por el parpadeo de las lucecitas.....,
"MI TESOROOOO....", parecía querer decir con los ojos desorbitados.
Me dio lástima, la pobre infeliz bailaba sola, moviendo la mano donde portaba la alhaja en el aire.... quizá en aquel momento, fantaseaba con un prometido invisible
:..."OH, GRACIAS, JOHN, POR ESTA HERMOSA SORTIJA SÍMBOLO DE NUESTRO AMOR Y COMPROMISO ETERNOS, SÍ, QUIERO, OOOOOH, JOHNNY, TE AMO, TE AMO, TE AMO...." :-/
Así que no me quedó más remedio que perdonarla y aguantarme las ganas de patearle el culo por choriza. Al fin y al cabo, no era más que una pobre desequilibrada cuya felicidad tenía el módico precio de 3 euros.
Lo cual, pensándolo bien, no deja de ser una
suerte.