miércoles, mayo 02, 2007

MUJERES AGRESIVAS


Hace poco me compré la revista para ¿adolescentes? Loka Magazine para curiosear, y para mi estupor, cuando, entre diversos artículos poblados de fotografías de ídolos juveniles mostrando sus apolíneos torsos desnudos, encontré una nueva sección titulada “El escupidero”. En ella aparecía el rostro de Victoria Beckham cruelmente photoshopeado, cubierto de gargajos, cortes sangrantes y lindezas por el estilo. Además, alrededor de la foto había frases escritas por las mismas lectoras donde descargaban toda su furia teen, salpicando con todo tipo de insultos y groserías. Al parecer, cada semana hay un personaje famoso nuevo a quién degradar y vejar (normalmente una chica, como es el caso de Britney Spears o Paulina Rubio). En el foro de Loka, puedes mandar tu propio insulto, el cual , si es del agrado de las redactoras, lo suficientemente bestia e ingenioso, tendrá el dudoso honor de ser publicado en la próxima Escupidera.
Al principio me horroricé, incluso me provocó cierta tristeza, y si bien es algo absolutamente normal entre adolescentes, no deja de ser un entretenimiento perverso.
(ojo, que descubrí que una chica del foro usaba mi foto de la menstruación como avatar....)
Se dice que el hombre es el sexo violento por naturaleza, y no es así…
Las mujeres también son agresivas, aunque esgrimen otras razones y utilizan otros medios. Examinándolo en el contexto adecuado, se podría afirmar que las hembras, no es que sean menos agresivas, sino que lo son de un modo diferente. De hecho, tienden a evidenciar menos su agresión, a ocultarla. La mayoría de los crímenes cometidos por mujeres a lo largo de la historia tienen como protagonista el veneno, y en muchas ocasiones, es una tercera persona quién comete el delito (un hombre), bajo las órdenes de una mujer. Eso no quita para que haya casos, no tan numerosos, de mujeres que asesinen a sangre fría, pero dejemos a un lado la psicopatología para centrarnos en la violencia que está a pie de calle.

Desde pequeños, los chicos y las chicas utilizan armas diferentes, un estudio descubrió que, aunque hasta la edad de diez años, ambos sexos tendían a dirimir sus diferencias abiertamente, usando manos, puños, pies e insultos verbales, a la edad de trece años las niñas dejaban de intercambiar golpes y vociferar. Entonces es cuando hacen creer que han madurado para convertirse en personas pacíficas…, pero lo que ha cambiado son sus tácticas. Han sustituido la violencia física por la violencia emocional: ostracismo, desprecio, chismorreos despiadados y puñaladas por la espalda.
Su comportamiento agresivo no se ha desvanecido, sino que ha pasado a un nivel subterráneo. Y dado que que ya no es un problema de gestión escolar, pueden actuar libremente sin incurrir en castigos. No debemos olvidar que hay tanto acosadores escolares como acosadoras, lo que sucede es que ellas actúan de manera más sibilina, por lo que es más difícil de detectar, y por tanto, de castigar.
Todas sabemos de qué estoy hablando.
No obstante, la naturaleza compasiva de la mujer hace que difícilmente haga burla o mofa de personas con problemas reales y graves, como puedan ser ciertas taras mentales o físicas. De hecho serían las primeras en integrar en un grupo a personas con estos problemas. Sin embargo, gastarán su munición más dañina contra aquellas que puedan suponer una amenaza para su estatus o consideren una rival. Se trata de una lucha de poderes, pero una lucha subterránea…, motivada en la mayoría de las ocasiones por los celos, la envidia, la paranoia, la inseguridad, o bien como respuesta a una ofensa previa.
En Internet, esto se suele manifestar tomando la forma de mensajes anónimos en tono despreciativo que muchas gustan de escribir en foros y blogs.
Fernando Savater describía muy bien la envidia:
"La envidia definida como la tristeza ante el bien ajeno, ese no poder soportar que al otro le vaya bien, ambicionar sus goces y posesiones, es también desear que el otro no disfrute de lo que tiene.

¿Qué es lo que anhela el envidioso? En el fondo, no hace más que contemplar el bien como algo inalcanzable. Las cosas son valiosas cuando están en manos de otro. El deseo de despojar, de que el otro no posea lo que tiene está en la raíz del pecado de la envidia. Es un pecado profundamente insolidario que también tortura y maltrata al propio pecador. Podemos aventurar que el envidioso es más desdichado que malo.

El envidioso siembra la idea ante quienes quieran escucharlo de que el otro no merece sus bienes. De esta actitud se desprenden la mentira, la traición, la intriga y el oportunismo."



Volviendo al tema de la agresión, probablemente los hombres sean en general más directos en sus formas, dicen las verdades a la cara y puede que, después de darse unos puñetazos, o unos empujones y unas voces y arreglar la disputa, se den la mano y se olviden para siempre de aquello. Puede que incluso vuelvan a ser amigos. Pero una mujer, por lo general, mantendrá el rencor y la vividez del agravio durante mucho más tiempo.Diversos studios con animales hacen patente que las pautas del comportamiento agresivo de la hembras a menudo difieren de forma significativa de las correspondientes a los machos.
Entre los ratones, por ejemplo, los machos son más hostiles con los extraños cuando son separados de sus iguales tras el destete y colocados en jaulas individuales. Las hembras aisladas, apenas hacen caso de la presencia de un intruso. Sus tendencias agresivas son más fuertes cuando son agrupadas y colocadas con cuatro o cinco más. La agresión masculina aparece con la puntualidad de un reloj en la pubertad, mientras que la agresión femenina se desarrolla a un ritmo más ocioso…., y permanece latente durante mucho más tiempo.

Como podemos observar a nuestro alrededor, los hombres dejan de pelear cuando alcanzan cierta madurez, y sus niveles hormonales se han estabilizado. Sin embargo, las mujeres mantienen cierta agresividad, que se manifiesta en forma de rumores dañinos, difamaciones y exclusión activa del grupo. Lo cual no quiere decir que todos los hombres dejen de ser violentos pasada la pubertad, ni que todas las mujeres sean unas arpías durante toda la vida (que haberlas haylas). Tampoco quiere decir que las mujeres no lleguen a las manos (o al pelo) cuando se las provoca, ni tampoco que los hombres de lengua afilada no sean capaces de destripar a sus rivales utilizando armas usualmente “femeninas”.
Cierta agresividad es necesaria para funcionar correctamente en sociedad y dirimir conflictos, en su justa medida, pero el uso o el abuso indiscriminado e injustificado de la violencia, tanto física como psicológica o emocional, es absolutamente prescindible.


Nota: algunos de los apuntes del texto son extraídos del libro "Biología de la violencia", de Debra Niehoff

11 comentarios:

Puño dijo...

muy guapo!!!

mi amigo álex es el ilustrador de Loka: http://www.flickr.com/photos/punio/265559230/

Vdvendetta dijo...

En serio, he conocido hombres mucho más dañinos y sibilinos que siete casas de Bernarda Alba juntas y miedito dan, si te das la vuelta, te despellejan y se despellejan. También al contrario, mujeres que van de frente y manifiestan su agresividad al momento y a golpes. Creo que los comportamientos entre sexos se diluyen, no creo que exista esa diferenciación y si puede existir no está tan clara, al final hombres y mujeres nos movemos entre los mismos conflictos cotidianos y las tensiones, frustraciones y exigencias a las que nos vemos sometidos son iguales para todos. Solo cambia la manera con la que nos desembolvemos y eso va con el carácter, no con el sexo.

Puño dijo...

mentira cochina.

va con el género por cuestión cultural y por cuestión fisiológica.

ana elena pena dijo...

nos movemos entre los mismos conflictos, bien... A veces sí, y a veces no.
El carácter influye mucho en la manera en que nos relacionamos, pero no podemos obviar la biología... Somos iguales ante la ley y merecemos los mismos derechos, hombres y mujeres, pero somos diferentes. La palabra "diferente", no se por qué a la gente le suena mal... eso no implica que haya un sexo superior al otro. Y por supuesto que los roles culturales influyen, pero no al cien por cien.
El ser humano tiende a generalizar, y es en cierto modo necesario, para obtener cierto orden, aunque siempre habrá excepciones que confirmen la regla, entre las que me incluyo de vez en cuando.
Y ciero, hay hombres sibilinos, no hay más que encender la tele y echar un ojo a los tertulianos del corazón... Pero claro, ¿será porque son gays y por tanto, más femeninos? :-D

Ahí queda...

morsa lhc dijo...

Gran entrada, de acuerdo en el tema de base fisiológica y conductual... es un hecho que a grosso modo somos diferenDtes.

En cualquier caso la educación es clave. Y sobretodo como cada individuo analice sus aciertos y fracasos. Hombres que la violencia no haya "solucionado" sus problemas pueden derivar a conductas mas sibilinas y viceversa.

Anónimo dijo...

Ana Elena, yo sabia que era una mujer agresiva, porque soy muy argumentativa con las personas y otras cosas mencionadas en tu articulo. Sin embargo me ha sorprendido de sobremanera el hecho que hace poco llegue a golpear a mi pareja en una discusion. no lo podia creer! no evalue la situacion, porque obviamente èl es mas fuerte, mucho mas grande... lo atrevida al hacerlo.
me arrepentí mucho, le pedi disculpas mil veces... y me he prometido buscar ayuda profesional.

Espero rehabilitarme a como muchos hombres agresivos tambien lo hacen.

saludos desde esta esquina del mundo. Nicaragua.

Athena

gigante dijo...

CONVIENE SIEMPRE PREGUNTARSE EL PORQUE DE LAS COSAS: PORQUE LAS MUJERES OCULTAMOS NUESTRA AGRESIVIDAD?
porque, como tú haces en tu articulo, la respuesta social en contra de una mujer agresiva es MIL VECES MAYOR que la que demostramos ante un hombre agresivo.

ya que una mujer agresiva o es una histérica, o una bruja o lesbiana. desautorizada socialmente.

cuando en realidad la agresividad es intrinseca a todo ser humano, mujer u hombre. y de cada persona depende el aprender a desarrollar su inteligencia emocional para poder encauzar su agresividad sin incurrir en violencias hacia otras personas o hacia una/o misma/o

Anónimo dijo...

No estoy nada de acuerdo con tu post. Creo que está plagado de estereotipos de lo que es "femenino" y "masculino". Las mujeres ocultan su agresividad por un tema de educación y represión social; sin embargo tú das a entender que es así per se, y por tanto estás contribuyendo al maldito estereotipo de la mujer como "más mala", ya que en la sociedad en la que vivimos, la expresión "natural" de agresividad por parte del hombre se ve como algo "más noble", ya que no la oculta.

Una chica que da patadas es una "machorra" y nunca se echará novio. Ninguna chica quiere que la aislen socialmente, así que la agresividad se reprime. Es como el tema de las matemáticas y la percepción espacial: si desde que naces te bombardean con que el cerebro femenino está más dotado para el lenguaje y el de los chicos para matemáticas, etc, al final lo asmilas.

Es el gran peligro de dar una justificación biológica a estereotipos sexistas. Es algo muy muy peligroso.

Tradicionalmente la agresividad ha sido vetada a las mujeres; en el siglo pasado (s.XIX) cuántas mujeres hacían deporte siquiera???

Conozco hombres más sibilinos que mujeres y no son homosexuales ni "afeminados" como tú dices. También conozco a un par de brujas, claro. De todo hay en la viña del señor.

Y claro hombres y mujeres somos diferentes, pero qué manía con lo de incidir en las diferencias y darles más importancia de la que realmente tienen. Separando no se llega a ningún sitio.

Un saludo

Anónimo dijo...

Para que se diviertan, pueden leer los evangelios apócrifos,esa agresividad tal vez es porque llevan una vida rutinaria.
Les falta conocer cosas novedosas como los evangelios apócrifos, un tema muy interesante.

Anónimo dijo...

Y que diablos tiene que ver los textos apocrifos con esto?, los esotericos aparecen hasta en la sopa...bueno, asi es la vida. Ahora con respecto a esto, cada uno tiene que recibir ayuda profesional y tratarse como es debido, ya que tristemente muchas personas terminan con vidas destrozadas a raiz de estos temas

Anónimo dijo...

Me parecio re interesante el articulo.Ademas, vivi una situacion de agresion femenina osea una conocida me invita a su cumple, el cual estaba lleno de chicas y chicos y en el medio del cumpleaños comenzo a humillarme diciendome que era caderona, cabezona, atipatica y demas. Que horror!!!! Obviamente me levante y me fui.